Un postre en honor a Anna Pavlova

Postre Pavlova

La gastronomía australiana destaca por su variedad y diversidad. Aunque en los últimos años ha evolucionado mucho, e incluso ha sido reconocida por los críticos por su originalidad e inventiva, la gastronomía de este país tiene tres bases principales: la gastronomía autóctona de los aborígenes, la británica e irlandesa de los primeros colonos y la gastronomía mediterránea y asiática traída por los inmigrantes que llegaron a este país tras la primera guerra mundial.

El plato principal por excelencia en Australia es el pastel de carne. Destaca también el cabanossi, que son unas salchichas o embutido de sabor similar al salami, pero en cuanto a postres, el típico es la pavlova.

Se trata de una tarta hecha a base de merengue horneado, un delicioso postre que se puede realizar de diferentes maneras, y además es mucho más ligera que otras tartas.

En cuanto a su origen se discute si la tarta se creó en Australia o Nueza Zelanda, pero lo que está claro es que se hizo durante la década de los 20 en honor a la bailarina rusa Anna Pavlova. De hecho hay quien dice que lo creó en 1935, el chef del Hotel Esplanade de Perth, Herbert Sachse, creó la Pavlova para celebrar la visita de la bailarina rusa Anna Pavlova.

Desde entonces, este postre típico australiano se ha extendido a otros países y en cada uno se cocina de una forma diferente, convirtiéndose en un dulce de lo más versátil.

Para la elaboración de la pavlova necesitamos 7 claras de huevo, 150 gramos de azúcar glass, esencia de vainilla, el zumo de medio limón, maizena y una pizca de sal. Puedes variar la cantidad de azúcar si no lo quieres tan dulce. Además para cubrir podemos utilizar la crema que prefiramos y frutas variadas para adornar, que se colocan coronando la tarta una vez horneada.

Foto vía: thekitchn

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Categorias: Cocina Australiana



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