La leyenda de las wandjinas

Wandjinas

Uno de los encantos de Australia es la cantidad de mitos y leyendas que circulan en este país. Entre ellas la de los wandjinas es cuanto menos interesante.

En la actualidad se ha debatido mucho sobre teorías que postulan la relación del hombre primitivo con seres procedentes del espacio, seres que nos han brindado diferentes conocimientos al ser humano. Estas teorías vienen respaldadas por pinturas rupestres o marcas y trazados en cuevas.

El centro de las wandjinas lo encontramos en Kimberley, al noroeste de Australia. Se trata de una zona remota que no cuenta con muchos visitantes ni numerosa población. Kimberley destaca por sus enormes ríos y paisajes rojizos. En 1939 fueron descubiertos en este lugar una gran cantidad de pinturas rupestres a las que los aborígenes llamaron wandjinas.

Según cuentan los aborígenes estas pinturas no fueron realizadas por los humanos, sino que las pintaron estos seres mismos que se relejan en las pinturas cuando bajaron a la tierra. Unos seres que trajeron la civilización y la prosperidad y, al igual que otros dioses del resto del mundo antiguo, su símbolo era la serpiente emplumada.

Las pinturas destacan por su tamaño, ya que algunas miden hasta seis metros. Además se representan los rostros blancos y sin boca. Cuentan que no tienen boca porque al abrirla inundaron el mundo, por lo que no volvieron a abrirla hasta que desapareció. Una leyenda que viene a ensalzar la escritura como único medio de comunicación.

Otro aspecto interesante de estos dibujos es que sus cabezas están rodeadas por semicírculos en forma de herradura, de los que parece se desprende una especie de energía. Además estos seres iban con sandalias, mientras que los aborígenes de la época andaban descalzos.

Toda esta leyenda se vuelve más interesante cuando vemos su origen en Ayers Rock. Se dice que una vez se libró una terrible batalla en Uluru durante el Tiempo de los Sueños, cuando un pueblo conocido como los Hombres Serpiente, atacó para dar muerte a los pueblos que habitaban la zona. Bulari, la Diosa madre de la Tierra, logró vencerlos con una nube de gases letales, y muchos de esos Hombres Serpiente, permanecen encerrados en una prisión bajo el Uluru, el punto más sagrado de toda Australia, más conocido por el nombre de Ayers Rock.

Otro hecho que respalda estas teorías es la aparición de huellas de pies humanoides de casi sesenta centímetros, así como herramientas y armas de gran tamaño como hachas, cuchillos, mazos con pesos entre 5 y 16 kilos cada uno, lo cual supondría una enorme talla y fuerza para manejarlas, muy superior a la de un ser humano.

Foto vía: taringa

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Categorias: Fiestas y Tradiciones



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